Buscar
 
 

Resultados por:
 


Rechercher Búsqueda avanzada

Afiliados Hermanos
Recursos y Directorios
Afiliados elite
Palabras claves

Septiembre 2017
LunMarMiérJueVieSábDom
    123
45678910
11121314151617
18192021222324
252627282930 

Calendario Calendario

Últimos temas
» Instituto Hanakotoba {Elite}
Jue Dic 29, 2016 1:02 pm por Invitado

» American Gangster — Afiliación Normal
Miér Dic 28, 2016 1:38 pm por Invitado

» La Pluma y la Ficción [Confirmación - Elite]
Miér Dic 14, 2016 5:03 pm por Invitado

» Tír na nÓg - Afiliación élite
Vie Dic 02, 2016 12:50 pm por Invitado

» Edurnen chronicles - afiliación elite
Jue Dic 01, 2016 4:18 am por Invitado

» Killing Kirill Meretskov [Misión 30/11/1939]
Vie Nov 25, 2016 4:02 pm por Simo Häyhä

» The Last Hope [Confirmación]
Mar Nov 22, 2016 1:27 pm por Invitado

» Hola soy nuevo (?)
Lun Nov 21, 2016 7:48 pm por alexander anderson

» Registro de Físicos ─ Obligatorio
Lun Nov 21, 2016 7:33 pm por alexander anderson

» RatbagPunce —Confirmación elite.
Lun Nov 21, 2016 7:35 am por Invitado


Lo que está bien y está mal {Yukimura}

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Lo que está bien y está mal {Yukimura}

Mensaje por Tyki Mikk el Lun Sep 19, 2016 4:08 pm

Tyki se aburría en esas fiestas, le aburría la forma pomposa en la que todos se dirigían hacia él —y él debía de dirigirse a los demás— desde el saludo hasta la pregunta más insignificante, le aburría el modo particular de muchos para adoptar la posición de lo que en los barrios bajos se conoce como un lameculos para obtener un poco de atención de algún miembro de la nobleza. Pero sobre todas las cosas, Tyki se aburría porque llevaba demasiado tiempo en el mismo papel.

No siempre era así, había días en que era interesante vestir de etiqueta y participar en los diferentes enfrentamientos diplomáticos de las familias de la Torre del Reloj y otras asociaciones del mismo círculo influyente, especialmente en esos tiempos donde la guerra le daba una razón a todos para desconfiar y prepararse, tener las armas listas en el momento oportuno dónde cada quien haría su jugada maestra, todo en pro del beneficio personal.

Desgraciadamente esa no era la ocasión, la familia Kamelot buscaba expandir el círculo social en tierras frías, sin temor alguno de que la Organización Thüle interfiriese en sus movimientos. Aquel era otro nivel de influencia, la delgada línea que separa los bandos del conflicto y los intereses individuales, ese delicado estado de neutralidad que bien puede confundirse con la traición y la conspiración. Tal es el caso de aquella fiesta de caridad a la que asistía como mero representante, extendiendo a las familias de interés los saludos del Conde.

Por eso estaba al borde del aburrimiento extremo, socializar solo por hacerlo no es tan entretenido como lo parece en ese mundo. Lo único que de verdad merecía un poco la pena eran las mujeres, las jovencitas finlandesas no eran tan diferentes de las inglesas, más altas y algunas de espalda ancha que sorpresivamente fueron de agrado a sus ojos. Algunas ofrecían una plática inteligente y vivaz, bálsamo para su latente apatía, otras sin embargo mataban los esfuerzos de las anteriores.

A la cuarta copa de champán, Tyki decidió retirarse con toda la educación que fue capaz de emular para esos casos, le salió increíblemente bien para tener el alcohol un poco subido, detalle que pasó totalmente desapercibido. Tomó su sobretodo y abrigo largo junto a la chistera antes de salir a las frías calles de Helsinki. Era bien entrada la noche, faltaba poco para la hora cero, como cabía esperar los adoquines iban desiertos, solamente a él se le ocurría despedir el coche para andar el camino a pie.

Y eso está bien, pensaba Tyki, está muy bien, se merecía ese paseo, ese espacio de exquisita soledad para respirar unos breves minutos de libertad, lejos de los compromisos. Del bolsillo de la chaqueta extrajo un paquete de cigarrillos, digno superviviente de ese viaje reservado para la ocasión. Deslizó con habilidad uno de los pitillos y desde los labios lo sostuvo mientras la llama del encendedor de plata aparecía en la penumbra. Como siempre, la primera inyección de nicotina a los pulmones sabía a pura gloria, lo disfrutó con una exhalación.

¿A dónde ir?, se le hacía muy soso regresar al hotel y como buen niño irse a la cama, sobre todo con los interesantes rumores que le habían llegado de esa ciudad dónde no era solo la tensión lo que comía de la cabeza de sus habitantes, sino también una serie de sucesos extraños que venían ocurriendo de un corto tiempo para acá. ¿No era su deber como un distinguido miembro de la Torre del Reloj investigarlo y reportarlo?, ni él se creía que esa fuese la verdadera razón, que era su gran aburrimiento.

Convencido de su gran idea desechó la mayor parte de su indumentaria de etiqueta en un cubo de basura, exceptuando el abrigo y los guantes. Revolvió su pelo para darse un aire desaliñado y coronó su pantomima con un par de lentes pesados que siempre llevaba ocultos, solo por si acaso. La razón de todo eso era que quería entrar en el bar que quedaba a unas pocas cuadras del hotel, no con la cara del noble sino con la del vago, sí, ese vago agradable y de conversación fácil era la mejor carta para obtener no solo algo de información, sino entretenimiento antes de dormir.

Y con esa cara Tyki entró a ese tugurio de nivel subterráneo, bajando por unas escaleras heladas que abrían paso a un ambiente más cálido y animoso para los tiempos de guerra.
Tyki Mikk
Demonio
avatar
Mensajes :
5

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.