Buscar
 
 

Resultados por:
 


Rechercher Búsqueda avanzada

Afiliados Hermanos
Recursos y Directorios
Afiliados elite
Palabras claves

Septiembre 2017
LunMarMiérJueVieSábDom
    123
45678910
11121314151617
18192021222324
252627282930 

Calendario Calendario

Últimos temas
» Instituto Hanakotoba {Elite}
Jue Dic 29, 2016 1:02 pm por Invitado

» American Gangster — Afiliación Normal
Miér Dic 28, 2016 1:38 pm por Invitado

» La Pluma y la Ficción [Confirmación - Elite]
Miér Dic 14, 2016 5:03 pm por Invitado

» Tír na nÓg - Afiliación élite
Vie Dic 02, 2016 12:50 pm por Invitado

» Edurnen chronicles - afiliación elite
Jue Dic 01, 2016 4:18 am por Invitado

» Killing Kirill Meretskov [Misión 30/11/1939]
Vie Nov 25, 2016 4:02 pm por Simo Häyhä

» The Last Hope [Confirmación]
Mar Nov 22, 2016 1:27 pm por Invitado

» Hola soy nuevo (?)
Lun Nov 21, 2016 7:48 pm por alexander anderson

» Registro de Físicos ─ Obligatorio
Lun Nov 21, 2016 7:33 pm por alexander anderson

» RatbagPunce —Confirmación elite.
Lun Nov 21, 2016 7:35 am por Invitado


Segundo pecado destructivo [Invocación privada]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Segundo pecado destructivo [Invocación privada]

Mensaje por Dryden Fassa Atlasia el Sáb Oct 01, 2016 12:56 am

“Eviten los siete pecados destructivos”. Preguntaron: Oh, Mensajero de Allah, ¿cuáles son?
Él respondió: “Asociar copartícipes a Allah (shirk); la brujería; matar a alguien, que Dios prohibió matar, sin legítimo derecho; cometer usura; apropiarse de la riqueza de los huérfanos; escapar al enfrentarse al enemigo en la batalla; y calumniar a las mujeres castas y creyentes que jamás cometieron actos indecentes”.

(Al-Bujari)

Dryden sabía, desde que leyó ese pasaje, que su religión y la taumaturgia no podían ir juntas; las dudas acerca de porqué los Fassa eran practicantes de la hechicería y al mismo tiempo afanosos creyentes del islam se hicieron presentes ese día. Tan curioso como siempre, le expuso el dilema a su padre, quien le impartía las lecciones de ambos lados de la moneda; su respuesta fue que, dado que su clan se remontaba a milenios antes de que siquiera existiera El profeta, no podían darle la espalda tan fácil a su herencia atlante. El porqué seguían las enseñanzas del coraichita se debía a que en realidad eran cercanos a lo conocido como hanif y él personalmente les había predicado; ese día el chico aprendió que no debías seguir las reglas al pie de la letra, sólo usar las que más te convenían.

☪ ☪ ☪ ☪ ☪ ☪ ☪

25 de diciembre de 1939

El director de Atlas se encontraba en una habitación que sólo él conocía: su taller; su localización no será mencionada, sin embargo algunas pistas acerca de ella, si. En primer lugar se trata de una habitación que no es subterránea; no, el sirio no puede practicar su arte como los topos, requiere de algo muy importante: el sol. De esa forma, tiene ventanales de vidrio hechizado que apuntan específicamente al oriente, donde el astro rey se alza cada mañana.

Su construcción no fue algo tomado a la ligera; para cualquiera parecería una cueva en medio del desierto e incluso para los ojos entrenados sería un espejismo y nada más, había sido ocultado de la percepción de curiosos sin invitación a través de hechizos que databan de antes de la caída de Atlantis. Si alguien lograba burlar la ilusión, se toparía con una casa pequeña labrada en la misma roca; si se trataba de un invitado, notaría que lo que la diferenciaría de simples ruinas, similares a las de la ciudad de Petra, era el uso de ventanas con vidrio.

Dentro de esa casa se encontraban bastantes estanterías con ingredientes de orígenes que se perdían en los confines de la historia de la humanidad y algunos ya más mundanos; pero todos con el propósito de servir a los fines del eccéntrico hombre y su búsqueda de conocimiento. Mas no sólo eso, sino que la cantidad de libros y pergaminos era tanta que casi podría decirse se trataba de una biblioteca en escala, pero no por ello menos imponente; cualquiera diría que estaba abandonada de no ser por la cantidad de tazas de té y platos sucios apilados.

Bajo la luz de las velas, Dyden había hecho espacio en el centro de su taller; el trabajo físico no era su fuerte, pero le gustaba hacer las cosas a la antigua y ahora el tapete persa estaba enrollado sobre una mesa. Con sumo cuidado, usando un cuchillo de piedra, el magi grababa un círculo de invocación; los símbolos de éste sólo podían ser comprendidos por unos cuantos, aquellos que conocieran el lenguaje perdido de los atlantes, mas eso no mermaba su efectividad. Bostezando, sirvió la mezcla de plata y acero que estaba calentando sobre la estufa de leña, tomó el asa del recipiente con una pieza de tela y cuidando de no regar ni una gota, quedaron los canales del círculo rellenados mas no desbordando.

Lo que seguía era un poco más metódico; colocó puñitos de gemas dentro del círculo, todos orientados a los cuatro puntos cardinales mas el que tenía más cantidad era el que apuntaba al este. Con paso firme, se dio la vuelta y fue por el centro de su ritual: un pedazo de armadura envuelto en un paño rojo, ambos propiedad de un mismo infividuo; su antigüedad se remonta a la época relatada en el Mahabharata. Bien pudo haber elegido a un compañero de combate con más afinidad cultural hacia él, entre sus consideraciones estaba el Asesino de los cien rostros, pero lo descartó, puesto que podrían llegar hasta él si algo salía mal. Sin embargo, notó que su nueva elección y él compartían algo en común: la caridad, y no estaba de más el elegir a alguien con quien no tuviera conflictos ideológicos.

La pieza de tela y su contenido ahora descansaban en el centro del círculo, y el primer rayo del Sol Invictus se hizo presente en el horizonte. Un cosquelleo pasó a través de sus circuitos mágicos, Dryden sabía que esa era la hora en que se hallaba en la mejor condición para realizar el rito y, dado que ese día en particular representaba el nacimiento del sol desde épocas ancestrales, se apresuró a entonar el hechizo de invocación

Proveer, Proveer, Proveer, Proveer, Proveer!
Repetir cinco veces
Pero destruye cada una cuando se complete.  

Una raíz de plata y acero.
Un fundamento de roca y del Archiduque de los Contratos.
Y mis ancestros, desde la hundida Atlantis son
un muro para bloquear el viento embravecido.
Cierro las puertas de las cuatro direcciones.
Desde la Corona, sal y sigue el camino bifurcado hacia la Yanna.

Oh poderoso espíritu que vio edades desconocidas, heme aquí ahora.
Desde éste momento te informo que
tomarás una forma, tu verdadera forma.
Mi sangre creará tu cuerpo
y tu lanza forjará mi destino.
Yo convoco al astro rey como mi patrono y con su esplendor ilumino tu camino

Para éste punto, el sol ya había entrado por la ventana del taller de Dryden y él, con el cuchillo ceremonial hizo un corte en su muñeca izquierda, de forma que no se lastimara los tendones pero que fluyera su sangre hacia el centro del círculo de invocación; en el dorso de esa mano estaban plasmados sus sellos de comando. La dorada luz del astro rey le había conferido una nueva fuerza y guiaría su camino hacia el mañana.

Por el poder que el Santo Grial ha envestido en mi,
yo te invito a vivir al lado de los hombres una vez más.

¡Si tú aceptas mi sacrificio y comando, responde!

Los cimientos de su taller vibraron, incluso los túneles que estaban debajo del mismo se sacudieron con fuerza; la montaña estaba a punto de albergar a un ser que no pertenecía a éste mundo y en consecuencia temblaba de emoción.

En éste momento te juro.
Yo seré la justicia en el mundo eterno,
Seré el destructor de toda maldad en el mundo eterno.

El camino está abierto entre nuestros reinos y roto está el tiempo;
¡Sal de tu sueño y ven a mi encuentro!

Las hojas de los libros abiertos comenzaron a moverse sin control, algunas salieron volando al lado de varios pergaminos; los trastos donde comió estaban ya rotos en el suelo. El viento, que provenía del centro de la habitación herméticamente sellada, movió las vestiduras del sirio y casi desató su cabello; él rió de forma descontrolada, sus carcajadas sonarían demenciales para quien no le conociera, mas se encontraba genuinamente feliz por el resultado de éste rito. Era una nueva aventura, una que le acercaba cada vez más a su objetivo; pero no por eso podía olvidar el porqué había elegido ese sitio para erigir su taller.

Con sumo respeto, dio un paso a la izquierda, no podía permitirse que alguien obstruyera su salat; usando el idioma árabe, comenzó la primera oración del día hacia La Meca, que justamente se encontraba en línea recta, desde su taller y cruzando el Mar Rojo, en dirección al sol naciente. De ésta forma, se encontraba postrado, con la cabeza y manos en el suelo, con alegría en el corazón y ofreciendo a Alá un salatu-l- ayát.
Dryden Fassa Atlasia
Magi
avatar
Mensajes :
3

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.